Estudio de suelos para construir carreteras en Vichada

Como el Vichada carece de los materiales empleados para construir vías, como grava, arena y finos, a los que solo se requiere agregar agua y someterlos a un proceso de compactación, es necesario buscar otros productos, ya que la mayor parte de la red vial es terciaria, y más del 95 % está sin pavimentar.
“Los suelos que predominan en el Vichada son de tipo residual, debido a que la roca que los genera se va degradando in situ por condiciones ambientales y, dado su carácter arcilloso, no se suelen emplear para construir carreteras”, explica la profesora Gloria Inés Beltrán, del Departamento de Ingeniería Civil y Agrícola de la Universidad Nacional de Colombia (U.N.), quien participó en el proyecto financiado a partir del Sistema General de Regalías.
Como además se trata de suelos con altos contenidos de hierro, aunque en temporada seca se consolidan y ganan resistencia, cuando llegan las lluvias los enlaces se disuelven entre partículas de suelo y se produce un lodo que vuelve intransitable cualquier camino.
Debido a que estas zonas suelen ser de extensas llanuras, el objetivo de la investigación se concentró en desarrollar materiales que se puedan emplear para construir terraplenes capaces de elevarse por encima de las cotas de inundación, que en promedio alcanzan 1,70 m, para que las nuevas vías se puedan utilizar durante el invierno.
La nueva propuesta, que además tiene la ventaja de hacer una adecuada disposición final de residuos como la ceniza, contó con la participación del profesor Alexander Trujillo, quien se desempeña como docente del Departamento de Química de la U.N., junto con estudiantes de pregrado y posgrado de las facultades de Ciencias e Ingeniería.
Alternativa viable y eficaz
Además de su alto costo, productos como la cal y el cemento, usados tradicionalmente para mejorar suelos, suelen utilizarse en la zona como precursores químicos para elaborar narcóticos. Por este motivo, otro de los logros de la investigación es haber trabajado con materiales fáciles de conseguir en la región, lo que evitaría transportar insumos desde el Meta, y por ende disminuiría los costos de la construcción de las vías.
Mientras que los grandes volúmenes de la mezcla de lodo y roca triturada que se generan durante la exploración petrolera se deben someter a un proceso térmico para reducirlos a cenizas capaces de repeler el agua, los silicatos de sodio forman enlaces covalentes que mantienen las partículas de suelos y ceniza cohesionadas durante más tiempo.
El desarrollo ha sido optimizado gracias al riego con material impermeable de uso comercial, que ha demostrado mejorar el desempeño de la mezcla durante varios ciclos de humedecimiento prolongado y secado en pruebas realizadas en los laboratorios de Geotecnia de la U.N.
“Debido a que las muestras impermeabilizadas superaron cinco ciclos de humedecimiento y secado, se esperaría que este material alcance a soportar más de cinco temporadas de sequía e inviernos prolongados en la región. Esta circunstancia lo haría muy atractivo, ya que las actuales vías no superan más de una temporada de lluvias”, destaca la docente.
Futuro promisorio
A partir de los resultados obtenidos, en la siguiente fase del proyecto se espera construir un terraplén con las características y especificaciones técnicas de la mezcla desarrollada en la U.N., para determinar su comportamiento en circunstancias reales y hacer las modificaciones requeridas.
Los nuevos estudios permitirían establecer con mayor certeza si es necesario agregar más ceniza o cambiar de impermeabilizante, a partir de un nuevo proyecto de innovación e investigación que también cuente con el apoyo de la Gobernación del Vichada.
La posibilidad de replicar el proyecto en otras zonas del país dependerá de qué tan similares sean sus suelos, puesto que de otro modo habría que hacer una nueva caracterización para evaluar la inclusión de otro tipo de materiales.

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