3.000 deportados llegarán a Puerto Carreño

“Tenemos informaciones serias en el sentido de que entre 2.500 y 3.000 personas van a venir para Puerto Carreño y por ello nos estamos preparando con los planes de contingencia”, aseguró el gobernador de Vichada, Sergio Andrés Espinosa.
Esta es la frontera más grande del país, con 400 kilómetros, divididos en los estados de Apure, Bolívar y Amazonas y esa circunstancia hace más vulnerable al departamento, en el evento de que se presente la masiva llegada de colombianos hacia Vichada, agregó el mandatario.
La administración ya se está preparando, alistando carpas, complejos deportivos, mercados y medidas sanitarias que permitan brindar atención primaria a estas personas.
En el tema educativo, los establecimientos de Puerto Carreño están disponibles para vincular a los niños y jóvenes que vengan de Venezuela. Espinosa contó que es muy normal que de Casuarito (Venezuela) se trasladen muchos jóvenes a estudiar a Colombia.
El gobernador de Vichada informó que la frontera en la capital de Vichada estuvo cerrada los días viernes y sábado y que han recibido familias deportadas y otras que han decidido trasladarse por su propia cuenta de Puerto Ayachucho y Puerto Páez.
Dentro del plan de contingencia se está coordinado con el Ministerio del Interior y la Consejería Presidencial para las regiones, el transporte con vuelos de apoyo de las Fuerzas Militares con el propósito de poder trasladar a las personas que quieran dirigirse al interior del país, a reunirse con sus familiares.
Migración dice que desde el pasado 21 de agosto por Puerto Carreño no se han reportado deportados, pero por Arauca van 22 y uno repatriado, mientras que a Villavicencio han retornado 22 familias.
De su parte, el presidente de la Cruz Roja seccional Meta, Eduardo Rozo Briceño, dijo que en este departamento no se ha vuelto a reportar el arribo de más familias, después de las ocho que llegaron hasta el pasado lunes y que todo el sistema de atención de la Cruz Roja está listo a atender la llegada de más familias.
Familia se separó
En la oficina de Migración se encontraba ayer Hillary Castro Acosta, una joven venezolana hija de padres colombianos que hace quince días salió del vecino país, acompañada de su madre, con destino a Villavicencio, en busca de un mejor futuro para su familia
En la aldea Olinda Dos, del municipio Andrés Bello, estado de Mérida (Venezuela), se quedó su padre con sus otros tres hermanos, tratando de sobrevivir ante la falta de víveres, de elementos de aseo y la discriminación a la que son sometidos en el vecino país.
Únicamente pueden hacer el mercado en supermercados quienes tienen nacionalidad venezolana, sus padres no pueden hacerlo porque son colombianos.
Separar la familia no fue fácil, pero fue la única alternativa que encontraron para no dejar botado lo que en más de quince años han construido en Venezuela, en fincas prestadas haciendo labores del campo, mientras buscan sembrar un mejor futuro en Villavicencio, donde una familia cercana las acogió.
Hillary, estudiante de enfermería, de 19 años de edad, ayer buscaba registrarse en la Oficina de Migración, en Villavicencio, para iniciar los trámites que le permitan empezar a trabajar durante el día y estudiar en la noche.
No obstante, se encontró con la dificultad que solo tiene nacionalidad venezolana, pese a que sus padres son colombianos: su madre Carmen Sofía Acosta Romero es de Chiquinquirá (Boyacá), y su padre Hugo Castro es de Cali (Valle).
Los funcionarios de Migración trataban de buscarle una solución al inconveniente de Hillary, mientras que la señora madre de esta joven venezolana, de padres colombianos, no se había registrado porque empezó a trabajar en una casa de familia en labores domésticas.

El Tiempo
Imagen cortesía de El Espectador
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