No hagas a los otros...

Mujeres Colombianas emigrando hacia EUA 
Hace 8 días arribaron al Aeropuerto El Dorado, de Bogotá, emigrantes procedentes de Cuba, y según El Tiempo, "esperando capturar la atención de los viajeros desprevenidos que, siempre con afán, apenas se detienen a mirar qué pasa"; dicho de otro modo, a pocos les importa.
Para algunos la decisión del gobierno de deportarlos es algo que no debería suceder, y responde más a la política que a razones humanitarias, ya que no existen razones para no otorgarle asilo (Cuba le da asilo político a los guerrilleros, en un acuerdo dentro del proceso de paz, y el Decreto 4503, del 2009, sobre la Convención de Ginebra, dice: “en caso de encontrarse el interesado en las fronteras, puertos o aeropuertos, la solicitud podrá presentarse ante las autoridades de inmigración o de policía, quienes deberán remitirla al Viceministro de Asuntos Multilaterales”)
Para la mayoría esto es un acontecimiento "sin pena ni gloria", pero para un grupo radical, la deportación es la mejor medida que el gobierno tomó, ya que "no se le puede quitar el trabajo a los colombianos". ¿Cuál trabajo si en Colombia el desempleo supera el 10%? ¿Qué tanto pueden afectar 6 personas el índice de desempleo? Además, estos inmigrantes no tenían la intensión de quedarse. Querían llegar a Ecuador, pero este les negó la entrada y al regreso, durante una escala, decidieron quedarse en Colombia, para posiblemente usarla como tránsito hacia los Estados Unidos, destino final de la mayoría de cubanos, donde obtendrían refugio político.
Esto no es nuevo y afecta a extranjeros de múltiples nacionalidades. Es una triste realidad, influida por la "ley del embudo": Somos estrictos con los emigrantes en nuestro patio, pero no queremos que molesten a los nuestros en patio ajeno.
En el patio del vecino
Colombia es el primer país en Sudamérica en emigración. Según el Dane, la cifra es de 3.378.345, pero para el Ministerio de Relaciones Exteriores el estimado asciende a 4.700.000, es decir, más del 5% del total de la población vive en otro país.
Familia colombiana emigrando
hacia Ecuador por la frontera
Estados Unidos es, según datos de 2010 del Banco Mundial, el destino al que más emigran los colombianos con 28.8 por ciento, seguido por Venezuela con un 28.4 por ciento, España con 17,6 por ciento y Ecuador y Canadá con 2.1 por ciento en los dos casos.
No hay datos confiables de cuántos colombianos ilegales hay, pero de acuerdo publicaciones recientes, la cifra podría alcanzar un 20% más; o sea, estaríamos hablando de casi 7 millones de colombianos en el exterior; legales e ilegales.
Los vecinos en nuestro patio
Cifras del DANE señalan que en Colombia viven un poco más de 35 mil extranjeros (de los cuales 196 son por asilo político). Los cubanos no superan los 500. Si cruzamos cuentas, son datos irrisorios en relación con los millones de colombianos en el exterior (200 a 1).
¿Paradoja o doble moral?
Mientras las noticias de malos tratos a colombianos en el exterior llenan las primeras páginas de la prensa y noticieros en nuestro país y corren ríos de tinta sobre estos hechos, una cubana fue objeto de maltrato en el aeropuerto El Dorado por parte de las autoridades de Migración Colombia, y la tuvieron 15 días durmiendo en los baños.
En los Estados Unidos, miles de colombianos ilegales participaron recientemente en las marchas a favor de la reforma migratoria, exigiendo derechos que no tienen, por entrar ilegalmente a EUA, y que nunca decidieron adquirir por la vía legal (visa de trabajo, matrimonio, reclamación de ciudadano, sorteo de visas, etc), y el Gobierno colombiano apoya este tipo de reclamos y proporciona ayuda a los inmigrantes ilegales a través de sus representaciones diplomáticas y otros organismos; en cambio, seis cubanos le piden al Gobierno que les otorgue asilo político (porque en Cuba meten preso a que no esté a favor del régimen), sin embargo les niegan la petición y no les ha brindado siquiera las mínimas condiciones de hospitalidad, teniéndolos retenidos en el aeropuerto El Dorado, durmiendo en las bancas y viviendo de la caridad pública, hasta hacer efectiva su deportación. Un hecho que nos recuerda la película 'La Terminal' (Al menos al protagonista, Tom Hanks, mucha gente lo trató bien en el aeropuerto JFK de New York).
La razón de esta conducta impropia del Gobierno colombiano es meramente material, o sea "plata". Según un estudio de la Organización Internacional para la Migración (OIM), realizado por el investigador Luis Jorge Garay Salamanca, el 10% de los ingresos en los hogares colombianos son producto de las remesas enviadas por los emigrantes, lo cual genera también muy buenos ingresos al Estado por concepto de impuestos. Si este renglón desapareciera y deportaran a todos los colombianos residentes en el exterior, Colombia entraría en una crisis económica sin precedentes, por tanto, el Gobierno evita el tema de la migración ilegal hacia los países vecinos, y hasta cierto punto "la estimula", pero por otro lado, y en una total falta de ética, bloquea el flujo de inmigrantes hacia Colombia para inclinar la balanza a su favor. En palabras castizas: "jodo a los demás, pero que no me jodan".
Ahora, el gobierno se encuentra en una encrucijada política. O les concede asilo o los deporta. Si hace lo primero (cancillería le otorga salvoconducto), cumple con la ley y evita los ataques de la oposición, que está usando este tema para desacreditar a las políticas de Santos, pero pondría en peligro las relaciones con Cuba y su proceso de paz. Si hace lo segundo sería el efecto contrario.
Ojalá las nuevas generaciones logren borrar estas malas prácticas y construyan una sociedad, donde impere la hospitalidad y la solidaridad; donde prioricen lo humano y lo social por encima de la política, y apliquen a sus vidas la regla de oro del sabio filósofo chino, Confucio: "No hagas a otros, lo que no te gustaría que te hicieran", para así poder exigir nuestros derechos a donde quiera que vayamos, con la frente en alto y sin "rabo de paja".
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