Dos asesinos; un mismo modus operandi

Debido al acelerado deterioro de los servicios de salud en las principales ciudades del departamento Vichada, la población civil no le ha quedado otra alternativa que acudir a sanadores, brujos, magos, adivinos, encantadores, rezadores, hechiceros, chamanes, médicos empíricos y a cualquiera que medio sepa algo de medicina, para curar sus males.
Cada vez es mayor la emigración hacia los hospitales de los municipios fronterizos de Puerto Ayacucho, Amazonas y San Fernando, Apure, Venezuela, y a Bogotá o Villavicencio para recibir tratamiento médico, ya que en los hospitales del Vichada no se consigue ni una aspirina; algo muy bien aprovechado por dos asesinos que andan sueltos, con el mismo "modus operandi", asechando a la población con el propósito de diezmarla, ya que son contenedores de tres de las más mortíferas calamidades que ha enfrentado esta región.
El primero es ya conocido entre los locales, pero el segundo, produce dos enfermedades muy difíciles de detectar, y con síntomas similares al que transmite el primer vector, que pueden ser confundidas hasta por el médico más experto. A continuación una radiografía de cada una.
ENEMIGO PÚBLICO No 1: DENGUE HEMORRÁGICO
Es una infección muy grave y potencialmente mortal, transmitida por ciertas especies de mosquitos, en particular la Aedes aegypti.; descubierta por el médico cubano Carlos J. Finlay en el siglo 19.
Produce fiebre (que dura de 2 a 7 días), náusea, vómito, dolor abdominal, dolor de cabeza, dolor de espalda, dolor en las conyunturas, dolor en los ojos, erupción de la piel, manifestaciones hemorrágicas, tendencia a tener fácilmente cardenales, magulladuras u otros tipos de hemorragias de la piel, sangramiento de la nariz o de encías, y posiblemente sangramiento interno. Los vasos sanguíneos más pequeños (capilares) se hacen excesivamente permeables, permitiendo el escape del suero o componente líquido de la sangre, fuera de los vasos sanguíneos. Esto puede conducir a fallo del sistema circulatorio y choque, seguido de muerte, si el fallo circulatorio no es corregido.
El paciente se vuelve irritable, inquieto y sudoroso, con disminución del apetito, fiebre, dolores musculares, inquietud, erupción cutánea generalizada, extremidades frías y pegajosas, sudoración (diaforesis). El sangrado puede aparecer como manchas de sangre pequeñas sobre la piel (petequias) y grandes manchas de sangre bajo la piel (equimosis). El shock puede causar la muerte. Si el paciente sobrevive, la recuperación comienza después de un período de crisis. 
Un examen físico puede revelar agrandamiento del hígado (hepatomegalia), presión arterial baja, erupción, ojos rojos, enrojecimiento de la garganta, inflamación de las glándulas, débil pulso rápido.
Las pruebas pueden incluir gases arteriales, estudios de coagulación, electrolitos, hematocrito, enzimas del hígado, recuento de plaquetas, estudios serológicos (demostrar anticuerpos al virus del dengue), estudios séricos de muestras tomadas durante la enfermedad aguda y de convalecencia (aumento en el título de dengue antígeno), torniquete de prueba (causa formación de petequias por debajo del torniquete), rayos X del tórax (puede mostrar derrame plural), posibles complicaciones, encefalopatía, daño hepático, daño cerebral residual y convulsiones.
Tratamiento
Debido a que la fiebre hemorrágica del dengue es causada por un virus para el cual no hay cura ni vacuna, el tratamiento consiste en tratar los síntomas y elevar el sistema inmunológico. Una transfusión de sangre fresca o plaquetas puede corregir problemas de sangrado. Por vía intravenosa (IV), los líquidos y electrolitos también se utilizan para corregir los desequilibrios electrolíticos. La terapia de oxígeno puede ser necesaria para el tratamiento de oxígeno en la sangre anormalmente baja. La rehidratación con intravenosos (IV) los líquidos a menudo son necesarios para tratar la deshidratación.
Nuevos estudios demuestran que la elevación de glutatión intracelular mediante precursores de glutatión inhibe la replicación del virus del dengue, provocando que la infección se detenga y ayudando a que el sistema inmunológico la elimine.
ENEMIGO PUBLICO No 2:  Ehrlichiosis Chaffeensis y Piroplasmosis
La ehrlichiosis es una enfermedad causada por una bacteria llamada Ehrlichia, y se transmite a los humanos y animales principalmente por la picadura de garrapatas. La variante que ataca a los humanos es la Ehrlichiosis Chaffeensis. 
Transmisión de la Ehrlichisis Chaffeensis
Es muy importante aclarar que las personas no se infectan de un perro, caballo, vaca u otro animal que tenga garrapatas, sino de la picadura de una garrapata portadora de la bacteria (véase ciclo en imagen a la izquierda)
En Brasil las pérdidas económicas ocasionadas por la infestación por garrapatas han sido estimadas en más de 1000 millones de dólares anuales y en Australia se estima en 150 millones de dólares al año.
Los síntomas en las personas (fase aguda entre 4 y 6 semanas) incluyen escalofríos, dolor de cabeza y dolores musculares, náuseas, pérdida de apetito, pérdida de peso, tos, diarrea, anorexia parcial, fiebre intermitente, decaimiento, secreción ocular y/o nasal, síntomas respiratorios, aumento variable de los ganglios linfáticos, presencia de hemorragias en la piel, dolor, sangrado nasal ocasional, adelgazamiento, hemorragias, petequias, ceguera, sangrado nasal, debilidad, cojeras, dolor articular, distensión y dolor abdominal por aumento del bazo, edema escrotal, y alteraciones en el estado mental, depresión, etc. Lo anterior durante periodos más o menos largos de tiempo.
Estos síntomas pueden aparecer como una infección subclínica, es decir, no manifiestan casi síntomas clínicos; el proceso puede durar meses o incluso años, hasta el momento en que el estrés, otra enfermedad o algún tipo de medicación que disminuya la inmunidad permitan que se manifieste de forma súbita, y generalmente grave.
En la forma crónica severa (es la más común) se desarrolla un cuadro clínico característico de hemorragias (coaugulopatías), anemia, fiebre y linfodenomegalia (ganglios aumentados de tamaño)
El diagnóstico se realiza por los síntomas clínicos y la realización de análisis de sangre (Se pueden incluir una baja cantidad de células blancas y plaquetas, e incluso, una función hepática anormal); se debe realizar un hemograma, donde puede detectarse anemia, disminución de glóbulos blancos y/o plaquetas, y una serología, que detecta la presencia en sangre de anticuerpos contra la Ehrlichia. En ocasiones puede ser necesario realizar una aspiración de médula ósea.
La persona o animal puede parecer normal o mostrar sólo anemia leve, esta fase puede durar hasta cinco años y, o bien elimina Ehrlichia del cuerpo, o la infección puede progresar a la fase crónica.
La Piroplasmosis, por su parte, destruye los globulos rojos, es debido a un parásito de la sangre, transmitido también por la mordedura de la garrapata, en circunstancias similares a la ehrlichiosis. Se desarrolla de 1-3 semanas y los síntomas duran generalmente de 2-4 semanas.
Los síntomas son anemia (incapacidad de la sangre de transportar oxígeno), rechazo del alimento (disminución del apetito), orina de un colorante anormal, depresión, aumento del tamaño de los linfonodos y del bazo, vómitos, cojeras, dificultad al respirar, debilidad, depresión, anorexia, pérdida crónica de peso, palidez de mucosas, fiebre (puede desarrollarse edema en miembros posteriores y escroto), inflamación de los ojos, artritis, insuficiencia renal y glomerulonefritis (inflamación del riñón, petequias, equimosis en piel y en las membranas mucosas (lesiones pequeñas de color rojo), secreciones nasales y/o sangrados por la nariz, progresiva pérdida en la locomoción de los miembros posteriores y disminución en los reflejos.
Los signos oculares frecuentes e incluyen uveítis (inflamación de la úvea, lámina intermedia del ojo situada entre la esclerótica y la retina.), hipema (presencia de sangre en la cámara anterior del ojo.) y puede haber desprendimiento de retina y ceguera.
Como pueden ver, los síntomas de estas tres enfermedades son muy similares. Lo primero que se debe hacer para estabilizar al contagiado es reposo absoluto. Así se evita el consumo excesivo de oxígeno de los músculos (ya que tiene bajo el conteo de glóbulos rojos) y licuar comida rica en minerales y vitaminas (especialmente complejo B), para evitar sobre-esfuerzo del sistema digestivo y reforzar el sistema inmunológico, e inmediatamente acudir al médico y buscar la manera de ser remitido para ser tratado por especialistas, ya sea en el interior del país o en Venezuela, antes que sea fatal e irreversible.

Fuentes consultadas
Organización Mundial de la Salud, University South of Carolina (USA), Wikipedia
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