Invasores en Puerto Carreño

Por primera vez, Puerto Carreño vive un momento crítico de orden público. Las invasiones; una problemática que refleja la descomposición social e institucional que vive no solo en este municipio, sino en todo el departamento, producto de la desigualdad social, la falta de valores, el desempleo, entre muchas otras causas.
60 familias que habían invadido un predio urbano por más de dos años fueron desalojadas. Dos días a palos, piedras y machete se enfrentaron los invasores y la policía local, desatando la anarquía en Puerto Carreño.
Gases lacrimógenos y muchos lesionados fue el saldo de este fatal encuentro entre las fuerzas de la ley y los invasores.
En declaraciones para un informativo de Villavicencio, uno de los invasores denunció el maltrato de la policía para la personas que defendían su vivienda y manifestó que "todo obedeció a influencias políticas y no sociales, como se demostró porque el reclamante no tenía documentos que lo acreditaran como propietario de esos terrenos"
Pero este fenómeno tiene dos caras. Las invasiones en el Vichada se han convertido en un negocio muy rentable que tiene azotados a todos los propietarios de la región. "No hay respeto", argumentó un residente afectado. "Se van metiendo a los lotes sin permiso, hacen unas mejoras y luego los venden; y si los llegan a pillar, se amangualan y le exigen a la alcaldía, a la gobernación, a bienestar familiar y a la defensoría, y a raimundo y todo el mundo, que les busquen para donde irse, de lo contrario no se van (...) No tienen conciencia. Llevan niños de brazos y ancianos a ese rayo de sol y los ponen a aguantar con tal de que los vean ahí y bienestar y la defensoría del pueblo se quedan callados (...) Quién hace valer los derechos de los niños que los meten obligados en ese bororó, y los usan como escudos para que la policía no les haga nada (...) Por qué no se inscriben en los programas de vivienda en lugar de estarle robando la tierra a los demás".
Las invasiones son una problemática social y a la vez un acto delictivo, en dependencia de cómo se aborde este tema y de la óptica en que se mire, y que trae como consecuencias la violación de los derechos a la propiedad del invadido, el estado del caos y el resentimiento social, producto de políticas públicas ineficientes y populistas que datan de muchos años y desembocan en este conflicto entre fuerzas de la ley e invasores, cuando ya se agotan las vías jurídicas y no hay un resultado favorable para los invasores.
Entre Octubre y Diciembre del 2012, en el Vichada se produjeron 5 invasiones colectivas y más de 15 individuales.
Con la tecnología de Blogger.