En casa del herrero, cuchillo de palo

"Trabajo en una finca a 6 horas de Puerto Carreño. Una mañana me empezó un dolor de oído tenaz que casi me desmayo. Fui a Asmet Salud en Carreño. El médico me revisó y dijo que tenía que hacerme un TAC. Que eso estaba muy feo. Me dio la remisión, pero cuando fui nuevamente a Asmet Salud, me dijeron que no tenían plata para remitirme a Bogotá.
Mi papa consiguió la platica y viaje a Bogota. Cuando me preseté a Asmet Salud en Bogotá, me dijeron que tenía que hacer el proceso nuevamente (cita, consulta, etc). Que lo que hicieron en Carreño no es válido. Así que hice todo el proceso de nuevo en Bogotá, y después de un mes gastando platica prestada, el médico me vio y me dijo que eso no era nada. Que no podía ordenar el TAC. Que eso valía mucha plata.
Estaba muy aburrido y muy enfermo, cuando mi hermana me habló de unos médicos cubanos que atienden de gratis en Puerto Ayacucho, Venezuela. Que no es necesario papeles ni nada. Ni siquiera hay que presentar la cédula. Que allá me hacen de todos los exámenes, incluyendo el TAC y no vale un peso. Mi papa se endeudó nuevamente porque Asmet Salud no me quiso dar el pasaje de regreso, pero aqui estoy;  en Ayacucho. Ya me hicieron el TAC. Todos los médicos, venezolanos y cubanos me atendieron muy bien. Me hicieron otros exámenes con unos equipos que no se pa que vaina sirven. Me mandaron unas pastas y me operaron y quede ligerito y bueno."
Esta historia real, contada por un usuario de TeleOrinoco en carta dirigida a la redacción, afortunadamente tuvo un final feliz, pero no siempre es así. Se repite a diario en Puerto Carreño, Cumaribo, Primavera y Santa Rosalía, con finales trágicos.
Las EPS no ordenan tratamientos de alto costo y el paciente debe interponer una tutela para hacer valer sus derechos. Y en muchas ocasiones, a pesar de que el Juez falla a favor del usuario, las EPS se siguen negando a dar el servicio. Esto se conoce como "el Paseo de la Muerte"
Se reconoce que la salud es consubstancial a la vida, y también es bien sabido que el derecho a la salud se ha convertido en una fuente inagotable de corrupción y plusvalía, pues es un negocio con la tasa interna de retorno multiplicado al 1000%, y no repara el drama familiar que viven millones de colombianos, en las salas de urgencias y quirófanos, que por si solos, mediante tutelazos, imploran la eliminación del despiadado modelo de salud aplicado en Colombia (de 3.6 millones de tutelas impetradas de 2003 a la fecha, más del 75% están vinculadas con la defensa del derecho a la salud (CM&, julio 6 de 2011)
La legislación colombiana permite que este tipo de situaciones se presenten y que los pacientes mueran durante el proceso, y no hay una solución a la vista, ya que el sistema de salud colombiano fue tomado al papel carbón del norteamericano, que tiene colapsado a ese país, en lugar de emular otros sistemas de salud en el mundo muy exitosos, como el de Suecia, Noruega, Finlandia, Dinamarca, etc, donde la salud es prácticamente gratuita y de excelente calidad; los costos se cubren con impuestos y no existe la mafia ni EPS. 
Cuba también tiene un sistema similar y Venezuela ha venido implantando la gratuidad con mucho éxito desde hace más de 5 años a través de un convenio con Cuba. El resultado es que una gran parte de la población de Puerto Carreño, prefiere viajar a Puerto Ayacucho a atenderse, antes que lidiar con el paseo de la muerte del Vichada.
En casa del herrero cuchillo de palo
El Vichada, por ser un departamento fronterizo, está en la capacidad de realizar convenios con sus homólogos venezolanos en cualquier campo. 
Parte de los recursos que se destinan hoy para las arcas personales de los dueños de las EPS y para sus condominios y campos de golf, podrían eventualmente ser destinados para financiar estos convenios fronterizos entre los estados colombo-venezolanos y que el Vichada al fin tenga un servicio de salud de calidad y de atención inmediata.
Tenemos la esperanza que las nuevas administraciones (departamental y municipales) puedan sentarse a la mesa, en consenso, para buscarle una salida a la crisis de la salud que vive nuestro departamento y considerar como una alternativa viable la prestación del servicio en la República Bolivariana de Venezuela.
Todos nos enfermamos; el dueño de la EPS, los políticos de turno y el más humilde de los ciudadanos de Vichada... y, como sabiamente dijo J.F. Kennedy:  "todos somos mortales".
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