Cumaribo en Alerta Máxima

La mañana del 10 de julio, justo cuando abordaba una avioneta que lo transportaría a Villavicencio, el personero de Cumaribo (Vichada), Rosendo Rey, recibió una llamada que lo puso a sudar frío en medio del calor de la región.
"Me llamó una persona que conozco y me dijo: "Mire Personero, tengo un familiar muy lejano que hace parte del frente 16 de las Farc y me dijo que usted (el Personero), es objetivo militar de la guerrilla", recordó Rey, textualmente, aquella llamada que alteró mucho más el ambiente de tensión y de zozobra que desde hace cerca de dos meses viven los pobladores de Cumaribo por presiones de las Farc y de la banda criminal 'libertadores del Vichada'.
De hecho, el Ministerio Público alertó que tiene información sobre la presencia de guerrilla a sólo 20 minutos del área urbana de Cumaribo -quienes los han visto hablan de un grupo de entre 30 y 50 subversivo, hombres y mujeres-, en la vía a la inspección de Palmarito, así como un incremento de las extorsiones a comerciantes.
"Usted recorre las calles de Cumaribo y la gente está preocupada. Después de las 7:30 de la noche no se encuentra ningún establecimiento nocturno abierto, no hay movimiento de nada. Hay temor sobre posibles incursiones armadas o acciones de las que ellos hacen", dijo el Personero, haciendo alusión a posibles actos terroristas.
El ambiente de tensión también se siente en el Concejo de Cumaribo. Así lo confirmó el presidente de la corporación, Nelson Cifuentes Oyola, al afirmar que por la difícil situación de orden público los cabildantes no se atreven a salir del área urbana.
"Tenemos totalmente restringidas las salidas a las inspecciones y veredas, lo que nos tiene afectados porque la comunidad nos señala que les estamos incumpliendo los compromisos que adquirimos", dijo Cifuentes.
Agregó que "amenazas directas de la guerrilla no hemos recibido, pero sí hay razones de que nos tenemos que cuidar. Tenemos unos padrinos de la Policía a quienes les reportamos, pero no tenemos seguridad".
El martes hubo un consejo de seguridad en el que los organismos de seguridad se comprometieron a tomar medidas.
Alta tensión en inspecciones
Según denuncias ante el Ministerio Público, en la inspección de Palmarito la guerrilla permaneció un día. Unos 30 guerrilleros les dijeron a los pobladores que iban a "retomar el control" del caserío 9 años después de haber salido del área.
En la vereda El Placer, de Tuparro, miembros de bandas criminales están ubicados cerca de la institución educativa y la guerrilla advierte que los va a sacar. La misma tensión se siente en Chaparal, donde ya hubo una masacre, en Santa Rita, Príncipe y Chupave.
"En la zona hay presencia de Ejército y Policía, pero la población teme que los vayan a dejar solos", dijo el personero Rey.
Fuente: El Tiempo
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