Los Carranceros

Las Autodefensas de Meta y Vichada, al principio fueron financiadas por los paramilitares de Puerto Boyacá. Para controlar los Llanos se valieron de colaboraciones voluntarias y extorsiones a ganaderos y a narcotraficantes.
Si el empresario de las esmeraldas Víctor Carranza financió las Autodefensas Campesinas de Meta y Vichada, Acmv, será un asunto que la Fiscalía tendrá que seguir investigando.
Esto porque pese a que en los Llanos a este grupo le decían ‘Los Carranceros’ y a que varios ex jefes ‘paras’ han dicho que Carranza promovió las Auc, ninguno de los desmovilizados de las Acmv ha señalado al empresario.
Lo que sí le dijeron a Justicia y Paz fue que el grupo apareció como un apéndice de las Autodefensas Campesinas de Puerto Boyacá, el grupo paramilitar que estuvo en el Magdalena Medio en cabeza de Henry Pérez y con financiación del narcotraficante Gonzalo Rodríguez Gacha alias ‘El Mexicano’. Así lo narró la Fiscalía 59 de Justicia y Paz, Yamile Arciniégas, durante la más reciente formulación parcial de cargos contra dos ex paramilitares de este grupo.
La Unidad de Justicia y Paz contó que José Baldomero Linares alias ‘Guillermo Torres’, quien fue el jefe paramilitar de este grupo llegó al municipio de El Castillo, Meta, desplazado por la guerrilla desde Puerto Boyacá.
En versión libre, ‘Guillermo Torres’ contó que, a su llegada a los Llanos, el Frente 31 de las Farc lo presionó para que colaborara con la guerrilla y él, en rechazó, decidió volverse informante del Ejército durante cinco años.
En 1990 viajó a San Martín, donde delinquían las autodefensas de Manuel de Jesús Pirabán alias ‘Pirata’ y un grupo llamado Autodefensas Campesinas de El Dorado a cargo de alias ‘Libertador’. En 1992 fue capturado por porte ilegal de armas y a su salida de la cárcel, en 1994, viajó a Puerto Gaitán.
En este municipió se encontró con alias ‘Conde’, un jefe de las Autodefensas del Magdalena Medio a quien la Fiscalía aun no ha podido identificar, y con Alejandro, un ganadero de la región al que llamaban ‘El Loco’. Estos hombres en realidad buscaban aHéctor Buitrago alias ‘Tripas’, fundador de las Autodefensas Campesinas del Casanare, para ofrecerle se encargara de un grupo de autodefensas en Puerto Gaitán. “Al no encontrarlo (a ‘Tripas’), le hicieron la propuesta a José Baldomero”, leyó la Fiscalía en los tribunales.
Así, José Baldomero quien asumió el alias de ‘Guillermo Torres’ o 'El Colorado' empezó a dirigir un grupo de autodefensas en la inspección El Porvenir, en Puerto Gaitán, inicialmente compuesta por 11 matones provenientes de Puerto Boyacá, que a su vez hacían parte de las Autodefensas Campesinas del Magdalena Medio. Este grupo fue bautizado como el Bloque Oriental, el 18 de noviembre de 1994.
De once paramilitares a 200
A partir de ese momento, y en menos de seis años, el Bloque Oriental de las Acmv se expandió por la región y creció en tamaño. En menos de un año, es decir en 1995, ya contaba con cincuenta milicianos.
El bloque dio un salto en 1998, cuando Miguel Ángel Achury alias ‘Miguelito’ incursionó Puerto López y envió a este municipio a un grupo de paramilitares conocidos como “urbanos”, encargados de atemorizar el casco principal.
A la par, los Castaño enviaron un nuevo contingente compuesto por 90 paramilitares que fueron enviados desde el Urabá, quienes eran conocidos como ‘Los Negros’ y quienes habían sido entrenados en escuelas paramilitares como El Tomate y la 21, entre otras. 
En versión libre, Jorge Humberto Victoria alias ‘Don Raúl’ y Salvatore Mancuso, jefe militar entonces de las Accu, contaron que antes de incursionar en el Meta se reunieron con los jefes paramilitares de la zona, como ‘Guillermo Torres’, para planear la entrada de más hombres y que después conformarían el Bloque Centauros. 
En Justicia y Paz, ‘Guillermo Torres’ ha dicho que colaboró con las Accu pero que su grupo fue independiente y nunca atendió las directrices de la casa Castaño.  Mientras los Centauros empezaron a subir desde el sur del departamento, en Mapiripán, hacia el noroccidente en busca de la región del Ariari, ‘Los Carranceros’, como ya le decían al grupo de’ Guillermo Torres’, se consolidaron en el nororiente en Puerto Gaitán y Puerto López.
Para esta época, “Víctor Carranza había adquirido 40 tractocamiones para el transporte de carga, sin contar que tenía varias haciendas y negocios en los cascos urbanos de Puerto López y Puerto Gaitán”, leyó la Fiscalía durante la audiencia.
Sin embargo, ninguno de los desmovilizados de este grupo ha señalado a Carranza como financiador de este grupo paramilitar.
Según lo documentó Justicia y Paz, la persona clave para la consolidación de las Acmv fue Édgar René Acosta Rodríguez alias ‘101’, un ex oficial del Ejército que se retiró de forma voluntaria de las Fuerzas Militares después de trabajar en la Dirección de Antinarcóticos en Miraflores, Guaviare, y que empezó su vida criminal con los paramilitares en 1999.
'101' muy pronto se ganó la confianza de ‘Guillermo Torres’ y el jefe paramilitar lo nombró comandante militar y de finanzas del grupo.
La Fiscalía investigó que alias ‘101’ empezó a cobrar gramaje sobre la producción de cocaína en la zona, para lo que instaló retenes ilegales en las vías donde transitaban vehículos de carga pesada. Con ello, logró incrementar el dinero que entraba arcas paramilitares y así aumentar las tropas para expandirse hacia el vecino departamento de Vichada, con presencia en Guanape, Guacacías, Santa Rosalía, Agua Verde, San Teodoro, El Placer, El 14, Guacamayas, El Progreso, Tres Matas y El Viento.
La Fiscalía documentó que desde 1995 utilizaron como bases de entrenamiento las fincas Guaraní, Santa Marta, El Brasil, Bubillo y El Silencio. Allí estos hombres aprendieron técnicas de combate y manejo de armas en cursos dirigidos a patrulleros y comandantes de escuadra y zona.
Con más dinero y tropa,  las Autodefensas del Bloque Oriental cambiaron de nombre a "Autodefensas Campesinas de Meta y Vichada". Este grupo estuvo en Meta y Vichada pero también hicieron incursiones al Casanare.
Justicia y Paz ha documentando que las Acmv o ‘Carranceros’ apoyaron a los Centauros en la guerra que comenzó en 2003 contra las Autodefensas Campesinas del Casanare, Acc, de Héctor Germán Buitrago alias ‘Martín Llanos’. Esta guerra dejó dos mil muertos entre paramilitares de ambos bandos.
‘Vacunas’ por doquier 
Al consolidarse, los ‘Carranceros’ se financiaron a punta de extorsiones al transporte, narcotráfico y a los finqueros de la región.
Los desmovilizados de este grupo le dijeron a la Fiscalía que estos cobros aumentaron en 2000 con la llegada de ‘101’. “Miraba la carga y fijaba un precio. Por ejemplo cobraba 150 mil pesos por remesa y entre 1 millón y 3 millones de pesos por carrotanque con gasolina”, leyó la Fiscal 59 durante la audiencia de Justicia y Paz.
José Delfín Villalobos alias ‘Alfa Uno’, un ex jefe militar de este grupo paramilitar, contó en versión libre que el principal retén estuvo ubicado en el Alto de Neblinas, un lugar fronterizo entre Meta y Vichada. “Ese era el punto más importante porque es el paso obligado para el transporte de crudo (petróleo) y de insumos para el procesamiento de la droga”, confesó el desmovilizado.
Alias ‘Guillermo Torres’ contó a su turno que su grupo paramilitar cobró cuotas al ‘gramaje’, es decir, a la cantidad de cocaína producían en la región, y que retuvo “mercancía” (droga) para que los intermediarios de los narcotraficantes les pagaran el impuesto por kilo. 
En cuanto a las extorsiones, los paramilitares le cobraban a todas las fincas entre Puerto López y Puerto Gaitán. Para hacerlo, montaron una especie de censo en la que registraron 150 fincas a las que les cobraban en promedio millón 500 mil pesos, según las hectáreas y el ganado. 
Con ese dinero compraron armas por medio de un enlace que tenían los Buitrago, y otras de contrabando a través de la frontera con Venezuela e incluso de la industria militar colombiana.
“No tuve negocios con personas que vendieran armas en el interior del país. Esas compras las hizo alias ‘101’ en Bogotá. Adquirió armas de largo alcance y automáticas pero desconozco quién fue. Sé que esas armas estaban en unas bodegas de San Andresito. Las compras se hacían en efectivo”, dijo alias ‘Guillermo Torres’ en una audiencia de Justicia y Paz. 
Entre los principales jefes paramilitares de este grupo estuvieron Pablo Antonio Trigos, ‘jefe político’ del grupo y quien está muerto, y los desmovilizados José Delfín Villalobos alias ‘Alfa Uno’, Rafael Salgado alias ‘Águila’, quienes eran los jefes militares; Miguel Ángel Achury alias ‘Miguelito’, encargado de la parte urbana, y los ex comandantes en el Vichada Deiber Vargas alias ‘520’ o ‘Cristóbal’, ex jefe en la zona alta de este departamento; Hugo Alberto Ortiz alias ‘Tuno’, ex jefe de la zona media, y Dioberto Rodríguez alias ‘Guahibo’, ex jefe en la zona baja de la región.
Las Autodefensas Campesinas del Meta y Vichada dejaron por lo menos 800 víctimas en los Llanos Orientales, según el registro de la Fiscalía 59 de Justicia y Paz. El grupo se desmovilizó el 6 de agosto de 2005 en la finca La María, en Puerto Gaitán, con 209 integrantes.
Fuente: Llanera
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