Construyendo esperanzas

Por: Elias Hurtado Rivera
Ganar una elección en el Vichada requiere un esfuerzo titánico, dado el tamaño del departamento y lo diseminada de su población que por supuesto aumenta el trabajo y eleva la inversión de cualquier índole. No obstante, pareciera que la tarea se torna menos difícil cuando el candidato no cuenta con una trayectoria política a la hora de alcanzar el honroso cargo de Gobernador; contraria de aquellos que habiéndose desempeñado en lides gubernamentales han dejado un sabor agridulce en el paso por sus cargos. De donde se infiere que la gente  vota por el que menos conoce, tal vez, porque es el que menos daño ha hecho; fenómeno social y político que todavía no hemos entendido.
Ahora, el turno corresponde a ANDRES ESPINOSA FLOREZ, joven dinámico – empresario vichadense que en una campaña sobria y sin aspaviento logra conquistar el voto de casi 10.000 coterráneos, para ganar la elección a dos reconocidos rivales, de mucha más experiencia pero con menos prestigio. Para ello, Sergio Andrés, el hijo de Germán Espinosa y Fátima Flórez, supo ganarse tempranamente el afecto de su comunidad, allá en la finca Miraflores donde nació en la década de los 80s, muy cerca del caserío  de San José de Ocuné, la legendaria tierra del árbol del garzón.
Sus padres de origen campesino-llanero se unieron para trazar caminos y con coraje se adentraron en las inmensas sabanas del Vichada para forjar futuro y construir esperanzas; de cuya unión nacieron tres hijos de piel curtida por el viento y el aleteo del chubasco. Allí fue donde Andrés escruto un horizonte de progreso en la Orinoquia plena de potencialidades y riquezas, al lado de los suyos-los colonos-pero también de las etnias indígenas que él aprendió a querer y respetar desde niño. Un hombre que lleva metido en el alma el vuelo de la corocora y el sabor exótico del mañoco, sabe de qué barro está hecha la gente del Vichada. Tierra asombrosa donde Rivera, Valencia Tovar, Nicolino Mattar, Marcelino Sosa y Efraín Azavache encontraron el escenario ideal para escribir sus obras cumbres, en cuyos textos se vislumbra la voluntad emancipadora del pueblo.
Hoy, Andrés Espinosa es el gobernador de todos los vichadenses, elegido democráticamente por una amplia mayoría de los cuatro municipios del departamento. Así, no hayamos votado por él, siempre estaremos llamados a construir patria desde el lugar donde nos encontremos. Pues el santo no es del dueño si no del que lo cuida, así reza el adagio; lo cual implica actuar con sensatez pero también con responsabilidad para ayudar a  recuperar el tiempo perdido, con un proyecto político incluyente que reconozca el problema y proponga una solución de trabajo en equipo, que atraiga la inversión en temas productivos para mejorar la calidad de vida de los habitantes de la región. Proyecto que tiene que ver con el desarrollo turístico, el afianzamiento cultural, vías, agua y electrificación, pero muy especialmente en la construcción de región donde el departamento de Vichada juega un papel preponderante, por cuanto es eje central de la Orinoquia colombiana. Señor gobernador: Usted llega en el momento preciso y  en la hora indicada.
La Orinoquia, cuyo nombre deriva del gran rio que baña nuestra frontera oriental, re-definirá su proyecto económico-social, a partir de una propuesta que incluya el oro verde de la biodiversidad, tarea donde debe confluir la voluntad política del país con la de los entes territoriales y su clase dirigente; pues las proyecciones indican que en el subsuelo de la Orinoquia existen yacimientos aun sin calcular de minerales e hidrocarburos. Sus bosques y selvas producen el oxígeno y  sus praderas cultivables podrían alimentar a millones de seres sobre la tierra. Región que está poblándose de manera acelerada, pues ya en 1936, la Orinoquia albergaba el 1% de la población colombiana; hoy los datos muestran que alberga el 4.3%, lo que es posible que en el 2050 cuando Colombia tenga 80 millones de compatriotas, la Orinoquia sea habitada por cerca de 6 millones, de los cuales el Vichada tendría cerca de un millón de habitantes. Lamentablemente el ESTADO, sigue atado a su concepción centralista, hecho que complica el desarrollo de los nuevos departamentos a partir de la ley de reforma al régimen nacional de regalías que merma abruptamente el flujo de sus finanzas; solo la unidad y la audacia de los mandatarios actuales podría contrarrestar el efecto deficitario de sus recursos destinados a infraestructura. El Vichada, departamento potencialmente rico en minería energética fue uno de los tantos damnificados con esta ley, pues ya se sentía ad-portas de pertenecer al selecto club de los bienaventurados
Ahora, los que tendrían que hacer un trabajo desde el nivel central para resarcir su deuda con el pueblo, seria aquellos parlamentarios llaneros que votaron sin chistar nada la centralista ley; no vaya ser que por culpa de esta decisión, en las próximas elecciones les salga el tiro por la culata. 
De suerte, el Vichada concita el interés nacional para la inversión pública y privada gracias a la riqueza ambiental, turística- cultural y a su posición fronteriza con Venezuela. Por eso, dejar gobernar a Andrés es una premisa que debe surgir a partir de  quien gana la elección debe gobernar con participación y equidad conforme a los preceptos constitucionales.
Ojala, encuentre en el equipo que lo acompaña su mejor aliado para sortear con éxito el reto que el momento le exige.
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