El Gran Pastel

Continua la crisis de la salud en el Vichada
Una noticia inquietante publicó Fecode en su portal. Según este sindicato "Los maestros del Vichada padecen las consecuencias de la crisis general de salud pública que afecta a todo el departamento. “Los hospitales han ido cerrando o han quitado algunos de los servicios que usualmente prestan. Solamente tenemos atención de primer nivel y ambulatoria. No tenemos medicamentos, no tenemos nada prácticamente; en estos momentos, la salud de los maestros está en riesgo total”, señaló Heredia Manchola, secretaria de Asuntos Laborales de ASODEVI. Desde el año pasado, el sindicato departamental ha realizado tres movilizaciones en pro de la mejora del sistema de salud, no sólo del magisterio sino de la población en general, pues la gobernación se ha negado a asumir su responsabilidad en la crisis.
“A dos compañeros de la junta directiva, el presidente, Gabriel Salcedo, y al secretario de Asuntos Sindicales, Alfonso Mejía, les llegó una notificación de la Oficina de Control Interno para que se presentaran por el tema de las movilizaciones”. ASODEVI, inclusive, ha recurrido a una acción popular en contra del gobierno departamental pues hasta Servimédicos, empresa prestante de los servicios de salud, se ha mantenido ajena al tema, afirmó el artículo
Es innegable que el panorama actual de la salud en el Vichada, lejos de mejorar empeora, sin embargo la maraña de este sistema no es tan simple y los culpables no están a la vuelta de la esquina, como plantea el magisterio
Todos tienen una tajada del pastel
Mordida 1: El Ministerio de la protección social, gira los recursos de la salud al Fosyga, ente administrador y de vigilancia de este sector, de acuerdo con las bases de datos reportadas por esta instancia de usuarios en todo el país, las cuales obtiene de la información suministrada por las EPS. Y ahí se va un pedazo de la torta
Mordida 2: Fosyga gira a las EPS (Insistimos: a las EPS y no a la Gobernación del Vichada, como muchos afirman) los dineros correspondientes a los usuarios que reportaron en sus bases de datos. En muchos casos no hay una verificación exhaustiva de la autenticidad del contenido de estas bases, lo cual genera un saldo a favor de las EPS (usuarios duplicados, fallecidos, desafiliados no reportados, etc)
Mordida 3: Las EPS subcontrata los servicios (casi siempre servicios esenciales de alto costo) con los hospitales y los más baratos con entidades privadas (Odontología, consultorios privados, etc). O sea, la idea general es que les queden las mayores utilidades posibles. Y como si fuera poco, no contratan por todos sus afiliados sino por montos de dinero específicos. Y cuando la plata se agota...
A modo de ejemplo, eventualmente una EPS puede tener 10000 afiliados, pero contrata con la IPS pública (Hospital) el monto equivalente a 1500 usuarios aproximadamente.
Muchas manos en el plato dañan la sopa
Cada vez que el dinero pasa de mano en mano y subcontratación tras subcontratación, hay detrimento de los recursos de la salud, ya que cada mano se queda con un trozo de este gran pastel. Es por eso que los recursos que le llegan a los hospitales departamentales del Vichada es tan solo una fracción del total de los recursos que destina la nación para la salud.
Echándole más leña al fuego, la nómina de los Hospitales del Vichada es insostenible y los manejos de los escasos recursos no han sido precisamente los más apropiados. Y para darle la estocada final, las EPS le pagan después de que el Hospital le presta el servicio al afiliado, y para colmo de males, cuando mejor les parece (moras hasta de un año), sin embargo las EPS reciben el dinero del Estado, puntual y completico.
Alcaldías y Gobernación Departamentalen la Salud
A grandes rasgos, las alcaldías municipales manejan los programas de promoción y prevención de la salud, cubren gastos del régimen subsidiado y tienen que contratar estos servicios con IPS públicas de la región (si tienen la capacidad de prestarlos). En el caso de Puerto Carreño, es con el Hospital San Juan de Dios, única en su tipo en el municipio. Si la IPS no cumple con estos programas (que es lo que sucedió con dicho hospital) la Alcaldía está en la potestad de contratar con una entidad privada.
La Gobernación por su parte paga los costos de los usuarios que no pertenecen a ningún régimen y que no están en ninguna EPS (subsidiado o contributivo) que se conocen como "vinculados" y también debe contratar con una IPS, salvo que suceda lo mismo que el caso expuesto anteriormente.
Ni la Gobernación departamental, ni las alcaldías municipales tienen relación alguna con las EPS y sus tétricas prácticas
Normatividad a la deriva
Como nadie quiere arreglar este caos, el Congreso y el Gobierno nacional en cabeza del Ministerio de la protección Social han optado por inundarnos de decretos, resoluciones, circulares y otras normas, aparentemente regulatorias, causando una confusión sin precedentes en la historia del país, por lo que es altamente probable que el esquema de la salud descrito en este artículo quede sin efectos en los próximos 5 minutos
La culpa no la tiene la vaca
Ante este enredo, que no lo entiende ni el que lo inventó, el usuario afectado se preguntará: ¿Quién es el responsable de este desastre?.
El primer lugar en el pabellón de la infamia lo ocupan las EPS, que son las que manejan los usuarios del régimen contributivo y subsidiado, ya que su esquema de contratación apunta a los beneficios de sus propietarios y no a los usuarios que administra; le sigue muy de cerca el Gobierno Nacional y el Congreso de la República, por propiciar normas legales de la salud que deterioran la calidad de vida de los colombianos; y el último peldaño de la lista negra es para la Superintendencia Nacional de Salud, que poco o nada hace para frenar este descalabro.
Esto no es un problema del presidente Santos, del Gobernador Juan Carlos Avila, del ex mandatario Blas Arbelio Ortiz o del Alcalde Gregorio Colina, sino de los que crearon este maquiavélico sistema de salud y que por años lo han apuntalado a como de lugar, anteponiendo sus intereses personales a los de un país; sin embargo los gobernantes tienen una responsabilidad social con la comunidad que los eligió y deben ser solidarios en la búsqueda de soluciones a la crisis.
La salud es un negocio redondo, que deja más utilidades anuales que el narcotráfico, el tráfico de armas o cualquier otro negocio ilícito.
Paradójicamente, en el caso específico de los docentes del Vichada, la EPS Servimédicos, que presta tan malos servicios al magisterio, según afirma ASODEVI en el artículo publicado por Fecode, fue elegida por los mismos miembros de este gremio, por lo tanto es a esta EPS a quién deben reclamarle en primera instancia para que les brinde un servicio oportuno, eficiente y de alta calidad a sus afiliados.
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