En 2100 el país será 7 grados más caliente

Radio Nacional de Colombia- Con base en modelos meteorológicos globales y regionales, el Instituto de Estudios Meteorológicos y Ambientales (Ideam) estableció que el país podría enfrentar entre el 2011 y el 2100 un aumento general de la temperatura cercano a los 7 grados centígrados.
Entre los impactos más importantes de las variaciones climáticas se prevén en el aumento del nivel del mar, el recurso hidroenergético, la salud y los ecosistemas de alta montaña como páramos y glaciares.
Los análisis de los escenarios de cambio climático proyectan que la temperatura promedio del aire en Colombia aumentará 1.4°C para el 2011-2040, 2.4°C para 2041-2070 y 3.2°C para el período 2071-2100, lo que causaría disminuciones significativas en las lluvias en amplias zonas de la regiones Caribe y Andina, e incrementos hacia la región Pacífica. Hacia finales de siglo XXI (2071-2100), los aumentos más significativos de la temperatura media se observan en gran parte de la región Caribe y Andina con valores que oscilan entre 3 y 4°C, e incluso valores superiores en zonas de Tolima y Norte de Santander.
Ante cambio climático en Colombia, la sensación térmica podría tener un impacto drástico en la humanidad, debido a la sensación de intenso calor, especialmente en las regiones Caribe, Orinoquía, Amazonía y a lo largo de los valles del Magdalena y Cauca en la zona Andina. En las zonas de cordillera, la sensación térmica de frío y muy frío, disminuiría paulatinamente. Ahora son más frecuentes los registros extremos de temperatura máxima y mínima, lo que quiere decir que tanto los días como las noches son más cálidos.
Cambios en las lluvias
Actualmente ya se perciben algunas evidencias de cambio climático en Colombia, entre la cuales se destacan la tendencia al incremento o disminución de la precipitación anual en diferentes regiones del país.
Con el análisis realizado, se prevé una tendencia al incremento de la lluvia en el Pacífico norte y central, Magdalena medio, Sabana de Bogotá, cuencas de los ríos Sogamoso, Catatumbo, Arauca, Piedemonte Llanero, Orinoquía central, Amazonía Central y Piedemonte Amazónico, lugares para los cuales el incremento de la lluvia estaría entre 10% y 15% para 2050 y entre 15% y 25% para el año 2080. Así mismo, en Vaupés, Chocó, Guainía, Amazonas, Bogotá, San Andrés y Vichada.
Entre tanto, los lugares que en promedio, para el siglo XXI, presentarían las mayores reducciones de precipitación estarían ubicados en Huila, Putumayo, Nariño, Cauca, Tolima, Córdoba, Bolívar y Risaralda donde las lluvias se reducirían cerca de 15%.
Vale destacar que por efectos del cambio climático y los escenarios proyectados, la oferta hídrica dependerá del nuevo régimen de lluvia; no obstante, 50% del territorio nacional se vería afectado por el efecto del cambio climático ante una duplicación de CO2 y en la región Amazónica se esperan cambios drásticos en la dinámica del régimen hidrológico.
Impacto en la salud
En cuanto a la salud humana, se ha establecido que con el calentamiento, el dengue y la malaria pueden expandirse a zonas más altas del país.
De hecho, se calcula que anualmente se pierde entre 3% y 5% de área glaciar en el país y de seguir esta tendencia, podrían desaparecer en 30 o 40 años.
Además, existe una tendencia al aumento del nivel del mar que puede oscilar entre 2,3 mm y 3.5 mm al año en el Caribe y de 2,2 mm en la costa Pacífica. Los sistemas naturales como playas y marismas serían los más afectados por la erosión y la inundación del litoral. El Ideam destaca que la población en Colombia que se encuentra en áreas expuestas a la inundación en áreas del Mar Caribe colombiano, es de aproximadamente 85% en su mayoría del sector urbano. Un ascenso del nivel del mar de 1 metro en la Isla de San Andrés inundaría 17% de suelo perdiendo altos porcentajes de su infraestructura turística y comercial.
De igual forma, los cambios de la cobertura vegetal serían significativos y los aumentos de la temperatura del aire reducirían el área de los ecosistemas de páramo ocasionando una disminución de su diversidad biológica. El sector agropecuario se vería vulnerable especialmente por procesos de avance de la desertificación y los cultivos más vulnerables serían arroz, tomate de árbol, trigo y papa.
Este proyecto de investigación hace parte de las actividades adelantadas dentro del Grupo de Modelamiento de Tiempo, Clima y Escenarios de Cambio Climático de la Subdirección de Meteorología, el proyecto INAP y la cooperación internacional del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
Con la tecnología de Blogger.